Noticias
La nueva Ley del Deporte recoge la petición de LUZARO e incluye actividades de psicomotricidad en los programas de deporte escolar de 0 a 6 años
- 30 de septiembre de 2023
- Publicado por: admin
- Categoría: Berriak
Como recordareis, a instancias de la parlamentaria Rebeka Ubera, ex alumna de nuestra escuela, Luzaro psikomotrizitate eskola, compareció en la comisión del parlamento vasco para analizar el proyecto de ley de la actividad física y del deporte de la Comunidad Autónoma de Euskadi.

Nuestra aportación se orienta en dos direcciones: La primera, es la de tomar en consideración la fase más psicomotriz del ser humano, que es la de 0 a 7 u 8 años, como describen numerosos autores. Es decir, que se trata de una fase absolutamente global en estas edades más tempranas, que serán tan determinantes en el desarrollo posterior. La acción, el movimiento y el juego son las herramientas básicas de estos primeros años de vida hasta que alrededor de esos 7 u 8 años el niño accede al pensamiento lógico e irá recolocando el sentido e importancia de dichos recursos. Con el término global queremos decir que un niño se percibe a sí mismo como un todo, sin poder separar sus aspectos físicos, afectivos o cognitivos. Esta concepción nos parece fundamental en las instituciones escolares y educativas para atender a las niñas y niños.
La relación y la comunicación con los adultos cuidadores, en este caso los educadores, será la base sobre la que construir un ambiente de suficiente seguridad y confianza que permita el desarrollo de esas acciones, movimientos y juegos por parte de los niños, así como el acceso a la relación y comunicación con sus iguales de forma progresiva.
La segunda, y partiendo de esta concepción, es constatar que uno de los abordajes más ajustados a estas edades es la psicomotricidad pues, como la define la FAPee, “es una disciplina que, basándose en una concepción integral del ser humano, se ocupa de la interacción que se establece entre el conocimiento, la emoción, el cuerpo y el movimiento y de su importancia para el desarrollo de la persona, así como de su capacidad para expresarse y relacionarse en un contexto social”. Las sesiones de psicomotricidad posibilitan a los niños el deseo y motivación para crecer, aprender, conocerse y conocer el mundo, por comunicarse con los otros, desarrollando una personalidad sólida con valores sociales y comunitarios. Y a los educadores, herramientas claras y estructuradas para acompañarlos en ese complejo recorrido.
Constatamos la importancia que se da a la intervención psicomotriz porque una grandísima parte de los centros escolares de nuestra comunidad cuentan con salas de psicomotricidad, que requieren de espacios y materiales específicos.
Pero también es verdad que, a pesar de la existencia de numerosísimas salas, no todas cuentan con personal suficientemente formado como para ofrecer una práctica coherente. Es básico contar con educadores con suficiente formación para poder comprender en toda su dimensión la importancia y sentido de las acciones, movimientos y juegos de los niños, y más, si deseamos desarrollar proyectos pedagógicos basados en criterios de pedagogía activa y autonomía infantil.
De aquí nuestra petición de que en la ley se incluya, además del reconocimiento de la psicomotricidad como una de las intervenciones idóneas en estas edades, la posibilidad de incorporar profesionales con una formación suficiente, bien del mismo profesorado (con programas específicos, menciones, etc.), o profesionales especializados.
La nueva ley se aprobó el 30 de marzo de 2023 (Ley del Deporte) y la peticion que realizó LUZARO queda recogida e incluida en el TÍTULO VII, el capítulo I ACTIVIDAD FÍSICA Y DEPORTE EN EDAD ESCOLAR. Esta nueva ley, que recoge por primera vez la franja de edad comprendida entre los 0 y 6 años, especifica que los programas de deporte escolar evitarán las actividades competitivas y tratarán de incorporar en sus contenidos actividades de psicomotricidad.
Se abre un nuevo camino que nos puede posibilitar nuevas vías de acercamiento a las actividades infantiles abandonando la visión adultocéntrica y en el que la formación en psicomotricidad será más que fundamental para poder llevar a cabo abordajes globales que respondan a las necesidades reales de la infancia.



